Os presentamos el nuevo superalimento Kale

Realmente un superalimento

  • cuota

Fecha de publicación

22 marzo 2018

Parece que en una col, más concretamente en el kale o col rizada, esté el elixir de la eterna juventud. Así por lo menos indican las tendencias del momento. Modas aparte, el kale es un alimento realmente rico en propiedades beneficiosas hasta el punto que se ha ganado que muchos le otorguen el apelativo de superalimento. Descubramos por qué.

Propiedades
El kale forma parte de la misma familia que el brócoli y la coliflor. Y si la familia es un buen indicador…podemos imaginar la riqueza de virtudes: contiene muchas sales minerales y vitaminas, entre otras las vitaminas B6 y K. Por ejemplo, comer una porción de kale permite cubrir el 20% de las necesidades diarias de vitamina A y C.
¿En qué nos beneficia? Si se toma vitamina B6 se reduce el cansancio y la fatiga, con la vitamina K mejora la salud del sistema cardiocirculatorio y de los huesos.

Rico en antioxidantes
El kale es una verdadera mina de antioxidantes, entre otros la vitamina C, betacaroteno y flavonoides (los mismos que el vino rojo). Por ello, es una de las verduras con mayor capacidad de combatir los radicales libres, las sustancias implicadas en las diferentes patologías, como la degeneración macular del ojo, las enfermedades cardiovasculares, la trombosis y el Alzheimer.
Los antioxidantes del kale actúan no solo en el interior sino también en el exterior del cuerpo, dado que favorecen la tonicidad y la elasticidad de la piel y la protegen de los efectos de los rayos ultravioletas.

¿Cómo y cuándo consumirlo?
Crudo en ensalada, salteado en la sartén, cocido al vapor: como muchas de las verduras de hoja verde, el kale es un alimento especialmente versátil.
Y por último pero no por ello menos importante…el kale tiene realmente pocas calorías. Por lo tanto se puede consumir en abundancia, siempre que el condimento no sea demasiado pesado.

¿Cómo conservarlo?
Se conserva bien en la nevera durante una semana en el interior de una bolsa de papel. Se puede conservar también durante más tiempo: basta con limpiarlo, hervirlo durante 4 o 5 minutos en agua ligeramente salada, secarlo y guardarlo en el congelador.

Del kale no se tira nada
Dado que el tallo del kale es muy fibroso es mejor eliminarlo en las preparaciones que requieren una cocción breve. En cualquier caso, el tallo no se tira ya que basta con hervirlo durante más tiempo y añadirlo, por ejemplo, a los ingredientes de una crema de verduras.

cuota

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acepto la politica de prívacidad*